lunes, 26 de diciembre de 2016

Un árbol lleno de magia...

Estas fechas festivas dan para ponerse creativos y darle una vuelta de tuerca al árbol de Navidad. Por lo menos, eso me pasó a mi.
En la entrada anterior compartí un diseño de árbol navideño que está en manos de mi hermana del alma. En este caso, les dejo el que colocamos en nuestra casa junto con Alvaro y el terrible Iván.

Esta es la Santa Rita que tenemos en el fondo. Está muy grande y un poco descontrolada así que resolvimos cortar uno de los troncos.

El tronco cortado lo llevamos al pequeño taller y allí vimos que podría convertirse en algo más que leña. Tal vez en una lámpara de pie o, por que no, en un árbol de Navidad.

Cortamos la base lo más derecha posible con la sierra angular y una hoja para madera. Como el tronco es muy pesado, notamos que no se sostendría solo así que decidimos ponerle una base.

Hicimos un agujero con una mecha paleta de 22" para madera en la base del tronco e introdujimos un tubo de aluminio en el orificio.

Y allí colocamos una base que originalmente perteneció a una vieja lámpara de pie.

 Como comenté antes, el tronco es muy pesado y no se sostiene en equilibrio a pesar de la base que le pusimos. Por eso decidí anclarlo a la pared con un par de tornillos L y unos precintos de alambre. Uno en cada rama fue suficiente.

 Esas son las espinas de las ramas de la Santa Rita. Con mucha paciencia y cuidado corté todas las espinas para que no nos lastimara. Con un taladro hice unos agujeros en el tronco y ahí coloqué las ramas más finas, ya sin espinas. Un poco de cola vinilica  aseguró el anclaje.

 Aquí se aprecia mejor como las ramas finas van poblando el tronco.


El medio de la horqueta está un poco vacía así que le coloqué un tronco más pequeño. Para eso me ayudé con unos tarugos de madera.

 Se viene la decoración! Papel crepé, cola vinílica y luces blancas de Navidad van a hacer el trabajo.

Así se va poblando en árbol...



A estos amigos les gustó el lugar y resolvieron mudarse aquí...

Así quedó terminado! La foto no le hace justicia; el rincón de la casa se convirtió en un lugar cálido y confortable.
El árbol se quedará con nosotros mientras duren las fiestas y quien sabe, tal vez se mantenga un tiempo más.
Es un trabajo que hicimos juntos con mi esposo y mi hijo y disfrutamos mucho al hacerlo.

Feliz Navidad para todos, los mejores deseos para el año que ya se aproxima!
Ojalá que sigamos encontrándonos aquí en este blog para compartir ideas!
Salud!








miércoles, 14 de diciembre de 2016

Feliz Navidad!

Es el momento del año en que hacemos balances, guardamos la ropa de invierno y sacamos la de verano, le cortamos el pelo al perro y armamos el arbolito de Navidad.
Es que la Navidad trae con ella un montón de buenos deseos, deseos de prosperidad y bonanza, reunión de familiares y amigos y una energía positiva que alegra el espíritu.
Asi que en esta oportunidad quiero compartir con todos un trabajo lleno de esa energía navideña y que realizamos en conjunto con mi esposo Alvaro y con mi hermana del alma, Sandra.

Empezamos por cortar siete listones de madera de diferentes medidas para que formaran una suerte de pirámide; en nuestro caso las medidas fueron: 80 cm para la base y a partir de ahi restamos 10 cm en cada listón. Usamos sierra caladora y hoja para cortar madera.
  
 En una madera del mismo grosor de los listones, cortamos siete piezas redondas que utilizaremos para hacer las separaciones entre los listones. Para cortar usamos taladro con mecha copa.

En otro recorte de madera dibujamos una estrella de cinco puntas y cortamos con sierra caladora.

Una vez que tuvimos todas las piezas cortadas se vino la sesión de lijado con lijadora orbital y papel de grano grueso. Toda la madera que usamos es de segunda mano, así que tiene marcas de clavos, rayas y restos de cola. Un buen lijado a fondo deja las piezas prontas y permite ver algunas marcas. Es madera con historia...



Marcamos y perforamos los listones por el medio e hicimos lo mismo con las piezas redondas. En la estrella hicimos un agujero desde abajo hasta la mitad de la pieza y otro por el lado de atrás para poder colgarla.

Llegó el momento de unir las piezas. Para eso usamos una cuerda de nylon de las que se usan para colgar la ropa. Cortamos y quemamos una de las puntas para que no se desarme y a continuación pasamos a enhebrar todas las piezas.

En esta foto se puede ver que entre cada pieza hicimos un nudo en la cuerda que actúa como separador además de aportar un toque decorativo. La estrella la separamos del resto con dos nudos.

El nudo quedó oculto detrás de la estrella y lo colgamos en la pared con un taco Fisher y un tornillo. Para la terminación del trabajo elegimos una mano de barniz natural, pero otra opción puede ser pintar las piezas de uno o varios colores. Sólo falta la decoración navideña y listo...trabajo terminado!

Lo más lindo de este proyecto es que lo hicimos juntos, en familia. 

Espero que les guste, ya quiero leer sus comentarios.

Animarse, ese es el secreto!

FELIZ NAVIDAD!!











martes, 18 de octubre de 2016

Un marco para las fotos.

Hace mucho que no subo nada así que intentaré ponerme al día.
Hace bastante, un vecino estuvo de limpieza y tiró al contenedor de basura un marco de ventana de hierro, junto con los escombros. Lo vi y de inmediato lo llevé a casa porque...para algo va a servir!
Tengo que confesar que pasó por varias modificaciones antes de llegar al final, algunas  condicionadas por el costo. Sería un gran portarretrato hasta que descubrí que la ventana tenía una hoja (que estaba soldada, por eso no la había visto antes) así que de inmediato pasaron a ser dos portarretratos. Pero los vidrios para cada uno de ellos eran enormes, pesados y caros así que tuve que pensar otras opciones...

 Esta es la ventana que saqué del contenedor; estaba llena de herrumbre, masilla vieja e incluso restos de vidrios rotos.

Así quedó abierta después que corté el punto de soldadura que mantenía la hoja cerrada. Se puede ver que es grande y pesada. Había pensado en poner un paisaje dividido en los tres espacios, después pensé en buscar fotos de la familia y ampliarlas...

Empecé por cortar las piezas que no servían o que estaban demasiado arruinadas. Así terminé por sacar el espacio más chico del marco y me quedé sólo con dos marcos grandes, unidos por las bisagras de la ventana. Al final, terminé cortando las bisagras y separando los marcos...

Aqui se aprecia el estado de los marcos y las bisagras.

 Primero, sesión de espátula para sacar los restos más grandes...

 Después unas cuantas pasadas con cepillo de alambre en el taladro, para sacar los restos de óxido, masilla y pintura vieja.

 Revisando entre los trastos que siempre guardo "porque para algo va a servir" encontré este rollo de tejido "gallinero" y pensé que sería un buen sustituto del vidrio. Ya no iba a colocar una foto enorme en el marco sino que iba a colgar varias más chicas en él.
Presenté uno de los marcos sobre el tejido y corté la pieza a la medida. Hice lo mismo para los dos marcos.

 Se me presentó la dificultad de unir el tejido al marco y que quedara resistente. No tengo soldadora así que tuve que pensar en otras variantes. Al final terminé atando todo con alambre y para rematar le di un par de manos con esmalte sintético blanco.

 Pero el alambre a la vista no quedaba bien; pensando en una forma de cubrirlo encontré restos de hilo de cáñamo que uní haciendo trenzas. Los utilicé para disimular el alambre, tensar un poco más el tejido y decorar. Golazo!


 
Aquí se puede ver un mejor el hilo pasado a través del tejido. Lo puse a espacios irregulares, no cubre todo el marco, sólo algunos tramos donde hay alambre que sujeta el tejido.


 Aqui se ven ya terminados. Las fotos no son buenas pero ilustran la idea.
Los portarretratos que colgué tienen una pequeña pinza del lado de atrás que facilita engancharlos en el tejido y no incomoda para nada si quiero cambiar las fotos por otras.

En fin...
Espero que les guste, dejen sus comentarios, son valiosos para mi.

Animarse, ese es el secreto!